
Tanques y cilindros
Descripción
En Sylas ofrecemos distintos tipos de tanques y cilindros industriales diseñados para contener, almacenar, procesar o transportar fluidos, gases, productos químicos y sustancias a presión. Cada uno cumple funciones especializadas en procesos industriales, agrícolas, comerciales y energéticos. Nuestros tanques están fabricados bajo estrictas normas de calidad y seguridad, con materiales adaptados a las condiciones químicas, térmicas o estructurales de cada uso.
Tanques y cilindros y sus accesorios: Conjunto completo que incluye tanques o cilindros en diversas capacidades y formatos junto con sus accesorios fundamentales como válvulas, conectores, indicadores de presión, soportes, tapas de seguridad, sistemas de ventilación o aislamiento. Estos elementos aseguran un funcionamiento eficiente, seguro y compatible con normativas industriales, permitiendo que los recipientes puedan utilizarse para almacenamiento, transporte o aplicación continua en entornos controlados.
Tanques o cilindros de aire o gas: Recipientes a presión diseñados específicamente para contener gases industriales como oxígeno, nitrógeno, argón, CO₂ o mezclas técnicas. Fabricados en acero o aleaciones resistentes a altas presiones, están disponibles en versiones portátiles o fijas y suelen incorporar válvulas reguladoras, asas ergonómicas y bases estables. Son fundamentales en sectores como soldadura, metalurgia, laboratorios, medicina y procesos automatizados.
Tanques de almacenamiento: Tanques de gran capacidad fabricados en acero al carbono, acero inoxidable, fibra de vidrio o polímeros reforzados, utilizados para almacenar líquidos o sólidos a granel. Su diseño varía según el tipo de producto (agua, químicos, combustibles, productos alimentarios) e incluye opciones verticales, horizontales, enterrados o aéreos. Se pueden complementar con indicadores de nivel, sensores, revestimientos anticorrosivos y sistemas de agitación.
Tanques de calibración: Tanques de precisión utilizados en laboratorios o procesos de control para verificar instrumentos de medición de volumen. Están fabricados en acero inoxidable o vidrio graduado, con alta exactitud y estabilidad térmica. Se emplean en aplicaciones que requieren alta confiabilidad en la medición de líquidos, dosificación o preparación de mezclas.
Tanques de productos químicos: Tanques especializados para el almacenamiento seguro de sustancias químicas agresivas, corrosivas o inflamables. Su estructura está fabricada con materiales resistentes como HDPE, polipropileno, PVC, acero con recubrimiento o fibra de vidrio. Incorporan sistemas de contención secundaria, respiraderos, válvulas de seguridad y tapas herméticas. Son esenciales para industrias químicas, farmacéuticas, mineras y de tratamiento de aguas.
Tanques de inmersión: Contenedores diseñados para sumergir piezas u objetos dentro de líquidos específicos durante procesos como limpieza industrial, galvanizado, anodizado, decapado o tratamiento térmico. Están construidos en acero inoxidable, polietileno o materiales anticorrosivos, y pueden incluir calefacción, circulación, filtros o sistemas de elevación.
Tanques de expansión: Equipos diseñados para absorber el aumento de presión y volumen de los fluidos en sistemas cerrados de calefacción, refrigeración o bombeo. Previenen sobrepresiones y daños estructurales al sistema, prolongando la vida útil del equipo. Suelen incorporar membranas internas, válvulas automáticas y recubrimientos contra corrosión.
Tanques de almacenaje de combustible: Recipientes herméticos y resistentes utilizados para contener diésel, gasolina, biodiésel u otros combustibles líquidos. Se construyen bajo estándares UL y NFPA, con materiales como acero recubierto o plásticos reforzados, con sistemas de ventilación controlada, válvulas de seguridad, sensores de fugas y cámaras secundarias para contención de derrames.
Tanques de procesamiento: Tanques que forman parte activa del proceso de producción, utilizados para mezclar, calentar, enfriar, fermentar o transformar materiales. Incluyen agitación mecánica, serpentines de refrigeración, aislamiento térmico y sensores automáticos. Se usan ampliamente en industrias alimentarias, cosméticas, químicas, farmacéuticas y petroquímicas.
Tanques de almacenamiento de agua: Recipientes especialmente diseñados para almacenar agua potable, industrial o para riego en edificios, plantas o zonas rurales. Fabricados en polietileno, acero o concreto, pueden instalarse en superficie o enterrados, y algunos modelos incorporan filtros UV, tapas herméticas o estructuras modulares.
Tanques de lavado: Tanques diseñados para la limpieza o enjuague de piezas, herramientas, ropa industrial o componentes mecánicos. Incluyen sistemas de recirculación, calefacción, drenaje y pueden estar fabricados en materiales inoxidables o resistentes a químicos de limpieza. Se emplean en talleres, laboratorios y centros de mantenimiento.
Tanques de agua caliente: Recipientes diseñados para almacenar agua a altas temperaturas, integrados a sistemas de calefacción o producción de agua sanitaria. Fabricados con aislamiento térmico, recubrimientos vitrificados o acero inoxidable, mantienen la temperatura constante y pueden incluir resistencias el éctricas, serpentines o termostatos de control.
Tanques de condensado de vapor: Tanques diseñados para recoger el vapor que se ha condensado después de un proceso térmico. Son fundamentales en sistemas de calderas o intercambiadores de calor, ya que permiten recuperar energía, agua y presión, contribuyendo a la eficiencia energética del sistema.
Tanque o cilindro de gas licuado: Recipientes presurizados destinados a contener gases licuados como GLP (propano-butano) o amoníaco. Fabricados bajo estrictas normas de seguridad, incluyen válvulas de control, indicadores de presión, asas y mecanismos de seguridad contra sobrepresión. Se utilizan en cocinas industriales, calefacción, transporte y procesos industriales.
Reservorios: Contenedores de gran escala, permanentes o móviles, destinados a almacenar grandes volúmenes de agua, químicos u otros líquidos a cielo abierto o cerrado. Están construidos en concreto, geomembranas o acero con recubrimiento, y son parte de sistemas de riego, producción agrícola, reservas contra incendios o tratamiento de aguas.
Pileta de contención: Estructura de seguridad ubicada bajo tanques o equipos que contienen líquidos peligrosos. Su función es capturar fugas o derrames accidentales, evitando la contaminación ambiental o el riesgo de incendios. Fabricadas en concreto, acero galvanizado o plásticos industriales, forman parte esencial del sistema de seguridad pasiva.
Sello de tanque: Dispositivo que garantiza el cierre hermético del tanque, evitando fugas, contaminación del contenido o ingreso de partículas. Pueden ser mecánicos, neumáticos o con junta de compresión. Su material varía según el tipo de fluido y la presión del sistema.


